
Designe un área de trabajo. Esto es importante, en especial, si trabaja desde su hogar. Considere el grado de privacidad que necesite; la cantidad de muebles que requiera para trabajar cómodo; y, sobre todo, que el área tenga la ventilación e iluminación apropiadas.
Asigne un horario de trabajo. Reconozca cuáles son sus horas productivas y sáqueles el mayor provecho. Cuando no trabaja durante sus horas productivas, tendrá menos energía, estará menos motivado, se aburrirá y, por ende, dedicará tiempo a tareas de menor importancia.
Defina sus prioridades. Decida qué requiere su pronta atención y aténgase, dentro de lo posible, a cumplir con esas prioridades para lograr que su día sea productivo. En otras palabras, establezca metas. Así disminuirán las distracciones, ya que al saber qué quiere y para cuándo, se animará a alcanzarlas.
Organice su escritorio. Antes de comenzar, guarde todo lo que no vaya a utilizar. Cree una lista de tareas para lo que no sea urgente. Tenga en cuenta que mientras más ordenado esté su espacio, tendrá mayor capacidad de llevar a cabo sus tareas a tiempo. Desarrolla un sistema de recepción para guardar lo nuevo y poder encontrarlo con rapidez.
Apague todo lo que le distraiga. Durante su horario de trabajo, debería cerrar su buzón de correo electrónico y el navegador al Internet; además de, apagar su teléfono móvil. Si no puede apagar estos recursos, porque gran parte de su trabajo depende de ellos, asigne un horario para revisarlos. Por ejemplo, puede entrar a su correo electrónico cada dos horas y poner a vibrar su teléfono móvil para no distraerse con el timbre o tonada que utilice.
Ignore las interrupciones. Aprenda a bloquear los ruidos externos, como coches; las conversaciones de vecinos o familiares dentro de la casa; el sonido del televisor; el timbre del teléfono principal, etc. De tener dificultad para bloquear esas interrupciones, por las razones que sea, utilice auriculares y escuche música suave. Se ha comprobado que escuchar música, ayuda a mantener centrada su atención en el trabajo.
Evite comer en su área de trabajo. No es saludable y, si ocurre un accidente como derrame de líquidos, podría arruinar su equipo de trabajo o papeles importantes.
Tome descansos. Si piensa que eso le distraerá, considere que un receso es favorable para su salud. Su cuerpo y su vista, se lo agradecerán.
VAP, Vivian Asistente Personal





